martes, 28 de mayo de 2013

Las cosas que no te digo 2

Hoy amanecí extraña, con rabia, contradictoria.
Hace dos semanas una amiga instauró unos miedos, que se acrecentan con las pocas visitas, las pocas horas de conversación, con la distancia, con el tiempo (con el mal tiempo).
Te veo ahí, te recuerdo aquí acostada llorando; con el ímpetu de ser valiente, o fuerte, herida herida por mí; y te siento tan débil y dependiente que me aterra ser lo único que tengas (aunque es perfectamente romántico ser todo eso)
Te veo ahí, con tu vida tan fácil (y tu no tienes la culpa de ello), con que no sabes lo que es apretarse para llegar a fin de mes, con la rápidez que hablas de dinero sin saber lo que cuesta y lo que vale ganarselo, te veo ahí volando en el mar de la realidad y me aterra pensar que quizás no estés lo suficiente madura (en un largo tour suena) para afrontarte a la vida mundana o es que no perteneces a acá? 
Te veo ahí con ganas de tener un hijo, y has pensado lo dificil que es mantener una familia, se que son sueños pero haces tus deseos tan reales que me pienso yo, yo no quiero tener hijo ahora, a esta edad; quiero realizarme yo primero.
Te veo ahí cómoda, eso estás cómoda con lo que tienes, con lo que eres, haciendote problemas por nada y todo a la vez, cuando podrías planear un poco las cosas, sí la espontaneidad es buena pero de vez en cuando hay que planear, organizar y si no te gusta entonces? qué haré si yo pienso todo lo que puede ser, todo lo que quiero y lucho por ello, porque me gusta esfrozarme por las cosas que quiero, en cambio tu estás cómoda. 
No te quiero así, te quiero luchadora, quiero ser parte de tu vida no quiero ser tu vida, quiero que decidas por ti misma qué quieres, quiero que enfrentes lo que te tocó, quiero que salgas de eso  y te proyectes, por un momento, por una hora, por un tiempo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario